martes, 5 de enero de 2010

el nombre de chilluévar

algunos nombres lo dicen todo. ni el viento, ni el frío, ni la noche más cerrada del año impiden que su entonación sea redonda. limpia y honrada, como el hombre que responde con orgullo a su apellido sin interesarse por lo generoso que puede llegar a ser. porque él se presenta y entonces sabes que no vas a pasar frío. puedes quedarte sin la luz y el agua que te acaba de robar un bandolero de tercera división, pero jamás sin la leña necesaria para pasar la noche junto a un fuego al que otros ponen precio.
cuando uno busca un olivo entre un millón de posibilidades y lo encuentra en su primer intento, no habla la suerte. habla el destino con la boca llena de dignidad. la misma boca que dejó de saborear una buena copa de vino para poner a chilluévar a nuestros pies.
"yo soy antonio montera", dijo imponiéndose al silencio de todos los demás.

viernes, 16 de octubre de 2009

obrigado

aquel gorrión con tupé blanco tenía razón. con la suerte no se negocia. al menos si no quieres perder la más tremenda de las oportunidades.
"mira cipote: nunca traiciones al destino. sorpréndelo y verás que es bien nacido", me dijo el pájaro barrigón mientras le miraba el culo a su gordita de toda la vida.
y como el tiempo no entiende de barcos, y mucho menos de trenes, nos encomendamos a cuatro ruedas para recibir el año, desde sagres, una hora antes que todos los demás.
entonces llegó el regalo. dos días que se disfrazaron de cinco y en los que le tomamos el pelo al frío.
tormenta de alcohol, temporal de palabras y paseos en los que el fado nos cosió la boca, y lisboa los ojos.

david, filipa, bárbara y ana nos quemaron el alma.

viernes, 17 de abril de 2009

el antihéroe

la discreción y el anonimato tienen una hermosura especial. y cuanto más incomprendida, más de puta madre resulta. como la de javier, un tío con voz de treinta y tantos que hace unos días recibió la llamada de una conocida que le obligaba a hacer un paréntesis en su vida. "está maltratando a mi vecina", escuchó. colgó el teléfono y se dirigió corriendo a una urbanización contigua a la suya para tantear una vivienda en la que un hombre había amenazado y agredido con un cuchillo de cocina a su pareja. él no lo sabía, pero la víctima estaba herida en la mano izquierda, encerrada con llave en su propia casa y sin posibilidades de telefonear. el agresor había cerrado la puerta a cal y canto, escondió las llaves, arrancó el cable del teléfono y se echó a dormir.
todo parecía en calma. pero javier trepó una valla de dos metros para acceder a la terraza y se perdió en la oscuridad. minutos después, lo que tardó en encontrar las llaves que el maltratador escondió bajo su colchón, salía de las tinieblas con la víctima por la puerta principal, llamaba a los servicios de emergencias y desaparecía sin dejar rastro. la policía fue quien despertó al animal de 46 años que ahora descansa en la cárcel.
días después, los vecinos de la urbanización mostraban su sorpresa por unos hechos de los que no tenían conocimiento. tampoco sabían nada de un valiente que hace un rato seguía agarrado a sus principios. “no tengo carne de héroe”, me ha espetado educadamente a través del teléfono. cinco palabras y un silencio más que suficientes para ganarse el anonimato y toda mi admiración.

p.d.: dedicado a antena 3, telecinco, canal sur y rne, entre otros.

sábado, 11 de abril de 2009

málaga, potencia mundial

no puedo criticar a celia villalobos por pedir disculpas tras el bochornoso espectáculo que protagonizó el pasado miércoles en el congreso de los diputados. sin embargo, sí tengo la libertad de pensar que una diputada que representa a miles de malagueños, a los que la votaron y a los que no, no piense lo que diga ni diga lo que piensa. como suele ocurrir en este tipo de episodios, el daño ya está hecho y una disculpa con la boca pequeña no vende tanto como unas imágenes de televisión que, sorprendentemente, sorprendieron a muchos. a lo que voy. la ex alcaldesa de málaga y la ex ministra de sanidad aprovechó una de las pocas oportunidades que actualmente tiene a lo largo del año para sacar la cabeza y saborear la gloria de un pasado que ya no volverá. en el saco de la tristeza meto también a la víctima de sus insultos, el socialista miguel ángel heredia, como ejemplo de la imagen que una vez más dan nuestros políticos a nivel nacional. sin duda, somos una potencia mundial en debates estériles.

lunes, 12 de enero de 2009

la última despedida

si una despedida supone encarcelar un serie de recuerdos, también es verdad que un adiós siempre regala mil pedazos de libertad olvidada. aun así, no me gustan y me despidiré de todas ellas porque no saben sonreir. les diré, y a los hasta luegos también, que:
dicen los últimos que le vieron que se fue de pura pena. otros, sin embargo, aseguran que partió feliz a medias a la búsqueda de la otra mitad. siguiendo el rastro de unos recuerdos que un ángel, en nombre del futuro, le arrancó de los puños del alma. con la excusa de una infancia tardía pero tan intensa que le hizo anciano. y lo cierto es que se fue como aprendió. sin hacer ruido. a su manera. sin despedirse para no molestar y así no olvidarse de nadie. comentan que su última cara fue su última sonrisa de supervivencia. como las que últimamente le dibujaba a sus compañeras esperanza y soledad. pero dicen que esa mueca fue tan dulce que sólo podía significar una estremecedora dedicatoria. absorto. con su maleta vacía. todavía ensimismado. con el pecho cedido y tarareando una canción con la boca bien apretada. sin haber pedido prestada nunca una lágrima y sin decir jamás dónde y cuánto le dolía la peor de las enfermedades que se padecen.
y fue, entonces, cuando el espíritu del adiós dejó de volar.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

la motoreta roja

con apenas seis o siete años todo está bajo sospecha. sobre todo si está en juego la verdadera identidad de los reyes magos. el rumor olía y salía permanentemente de la boca de mi hermano mayor y de mis compañeros de clase más desarrollados. pero para eso estaban mis padres. para equilibrar la balanza frente a tanta pregunta impertinente con argumentos que lograban sostener a la inocencia un año más.
con el paso del tiempo, y con algún conocimiento de causa, he conseguido ver a mi padre a principios de los años ochenta con su renault 14 gts ‘diseño vivo’ sacando horas extras de donde no las había mientras la empresa en la que trabajaba se partía por la mitad. sin saber si cobraría ese mes, con una hipoteca como un demonio, pagando un alquiler en otra provincia, el colegio privado y un coche blanco con forma de huevo. pero ahí lo veo. sin calculadora. con sus gafas oscuras, con una mano en el volante mientras la otra sostiene un abuso en forma de carta firmada por tres energúmenos insaciables.
qué infierno viviría aquella mañana de compras, previa a la noche de reyes, para que este santo varón irrumpiera sudando, desencajado, en nuestra habitación justo cuando mis hermanos y yo jugábamos a partirnos la boca. “tenéis razón. los reyes son los padres. así que poneos los zapatos y acompañadme al coche. ¡porque yo no puedo con todas las bicicletas!”, dijo sin pestañear. recuerdo esas palabras y un posterior silencio que nos alivió a todos hasta que salimos del ascensor. mi siguiente recuerdo es una motoreta roja de sillín largo. un verdadero mito.